Un colchón no es una cama pequeña: es lo que se pone dentro de otra cosa. Dentro del transportín, de la jaula, del maletero, de la caseta o del sofá donde el perro ya duerme. Por eso lo que manda aquí no es el diseño sino dos cosas prácticas: que quepa donde tiene que caber y que la funda salga para lavarla.
Cómo elegir
- Mide el hueco, no al perro. Si va dentro de un transportín o una jaula, la medida interior es la que manda.
- Antiestrés o borreguillo: superficie mullida en la que el perro amasa antes de tumbarse. Da calor, así que en verano puede sobrar.
- Loneta: resistente y fresca, la opción de todo el año y la que mejor aguanta el uso duro.
- Desenfundable siempre. Un colchón que no se puede lavar dura una temporada.
- Grosor: a más peso del perro, más grosor. Un colchón fino bajo un perro grande deja el codo en el suelo.
Cojín o colchón
El cojín es plano y va suelto por casa o encima de un sofá. El colchón tiene grosor y estructura, y es el que va dentro de cama, jaula o transportín. Si buscas la cama entera con reborde, esa es otra categoría.
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Preguntas frecuentes
¿Qué medida necesito?
Si el colchón va dentro de algo, mide el interior de ese algo. Si va suelto, mide al perro tumbado y estirado y suma unos 15 cm.
¿Se puede lavar en lavadora?
La funda sí en los modelos desenfundables, que son la mayoría. Programa suave y secado al aire; la secadora es lo que encoge la funda.
¿Colchón antiestrés o de loneta?
Antiestrés si el perro amasa y busca calor. Loneta si suda, si es verano o si el colchón va a llevar bastante trote.